Martes 21 de Mayo de 2019

 

Jesús González

Juan O´Gorman, uno de los grandes arquitectos mexicanos más importantes del siglo XX, fue uno de los creadores más representativos del arte en México; no sólo se dedicó a la arquitectura sino también al muralismo y la pintura de caballete; un personaje que en Plano Arquitectónico MX recordamos con este texto que les presentamos en este mes patrio.

Nacio el 6 de julio de 1905 en la Ciudad de México; fue el hijo mayor del británico de origen irlandés Cecil Crawford O´Gorman y de Encarnación O´Gorman, debutó como arquitecto antes de cumplir los 25 años, en 1929, con una obra revolucionaria, su primera casa funcionalista construida en Palmas 81, frente al antiguo hotel San Ángel Inn, una pequeña casa-estudio para un pintor.

Con esa obra él quería mostrar de manera palpable lo que debía entenderse por arquitectura moderna, incorporando mayores transparencias y una comunicación entre el exterior e interior, así como pintura y guardapolvos en las paredes, tomados de la arquitectura popular.

“Recuerdo la ocasión en que tuve la audacia de pedirle a Diego Rivera que viera la casa que acababa de construir para que me diera su opinión. Tuvo la gentileza de ir a verla, diciéndome que le gustaba mucho estéticamente. La opinión del maestro fue una sorpresa puesto que la casa se había construido para ser útil y funcional. Diego Rivera en ese momento, inventó la teoría de que la arquitectura realizada por el procedimiento estricto del funcionalismo más científico, es también obra de arte, inmediatamente me encomendó que le construyera una casa y un estudio”, relató el considerado padre de la arquitectura moderna en México en su Autobiografía.

Una casa funcionalista muy al estilo mexicano. Foto: https://upload.wikimedia.org

De entre las construcciones de O´Gorman es importante destacar la casa que construyó para el más famoso de los muralistas mexicanos: Diego Rivera; los estudios Kahlo/Rivera, ubicados en la esquina de la calle Altavista y Diego Rivera, en San Ángel, los cuales son ejemplo de la arquitectura netamente funcionalista, con motivos muy mexicanos, a los cuales eran asiduos este matrimonio de pintores.

Dicha casa, por sus características particulares, se identifica con el estilo mexicano y no se compara con otras que manejan elementos tanto arquitectónicos como ornamentales sin transmitir valores de una nación; por ejemplo, para esta construcción O´Gorman empleó las premisas lecorbusianas que son la planta libre, ventana horizontal y estructura sostenida por columnas, todo lo anterior sin ninguna decoración, sin embargo logró crear un diseño diferente; en esta casa, como en otras, utilizó un “muro verde” formado por una hilera de cactus, para crear “habitaciones” al aire libre, sustituyendo los muros o bardas que sirven de límite con otras construcciones, como las casas tradicionales de la provincia mexicana.

Edward R. Burian, arquitecto estadounidense y analista de la arquitectura mexicana sostiene en su ensayo La arquitectura de Juan O´Gorman, dicotomía y deriva, incluido en el texto Modernidad y arquitectura en México, “que los colores de las fachadas son ‘indios’ (rojos y azules intensos), mientras que en el interior dominan el amarillo y el verde loro.

“El color azul intenso (en el estudio de Kahlo) es similar al utilizado por Frida Kahlo en su casa de Coyoacán, azul añil, tradicionalmente utilizado en las viviendas populares mexicanas para ahuyentar los malos espíritus. La tonalidad rojo ‘indio’ (en el de Rivera) de los muros evoca el tezontle o piedra volcánica, utilizada en la ciudad de México desde los tiempos prehispánicos y durante la colonia. Por su parte, en el estudio de Rivera, el suelo de terrazo construido a base de pequeños fragmentos de piedra, es toda una inundación de coloraciones y expresa un elemento distintivo de los muros.

El rojo mexicano y los muros verdes son elementos característicos de esta construcción. Foto: http://2.bp.blogspot.com

“Todo lo anterior es un reflejo del interés de Juan O´Gorman por crear una arquitectura, aunque comprometida con el progreso, la universalidad, el racionalismo tecnológico y la abstracción, no desdeñaba la utilización de los colores tradicionales mexicanos y el arte indígena para los interiores, donde sus moradores decoraron con el arte aborigen, del cual eran asiduos, como los tradicionales judas”.

Además, los colores azul y rojo también hacen reminiscencia al Templo Mayor de los aztecas, en cuya cumbre los adoratorios de los dioses principales de este pueblo estaban representados en color rojo para Huitzilopochtli (deidad de la guerra y la muerte), mientras el azul para Tláloc, dador del agua, que representa la vida.

Estas primeras construcciones del también pintor Juan O´Gorman, contrastan radicalmente, con sus obras posteriores, en las que aplica una arquitectura simbólica, con imágenes míticas del México precolombino, logrando con ello su separación de la edificación fría del racionalismo extremo, por una más emocional.

Frida y Diego, los grandes mexicanos. Foto: https://i0.wp.com

 

Dentro de sus obras representativas destacan:

Casa Cecil O'Gorman

Biblioteca Central de la UNAM

Casa Juan O'Gorman, Av. San Jerónimo, Pedregal de San Ángel

"Hidalgo Liberador" del auditorio Benito Coquet en el Centro Interamericano de Estudios de Seguridad Social

Biblioteca Pública Gertrudis Bocanegra, en Pátzcuaro, Michoacán. México. Mural Historia de Michoacán

Murales “Canto a la Patria”, “Independencia y Progreso”, y “Los Libertadores” en la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (Centro SCOP)

El padre de la arquitectura moderna en México, Juan O´Gorman. Foto: http://www.fundacionunam.org.mx

 

Fotografía de inicio de texto: http://www.inba.gob.mx


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