Domingo 25 de Agosto de 2019

 

En la Sierra de Guadalupe, el grupo ambientalista Guardianes del Ehécatl, en coordinación con el Gobierno de Ecatepec, generó un microclima mediante diversos recursos naturales, de esta forma modificó las condiciones atmosféricas de un espacio delimitado para contrarrestar las altas temperaturas y los gases efecto invernadero, con el propósito de contribuir a la conservación del ambiente.

Este microclima es resultado de 30 años de trabajo, tiempo en el que la asociación plantó y cuida 700 árboles en la zona conocida como la barranca del Ehécatl, además de los que ya existentes en el lugar; esta actividad creó las condiciones ideales para que animales silvestres de la región repoblaran las cuatro hectáreas trabajadas.

La barranca del Ehécatl fue rescatada, ya que hace algunas décadas el crecimiento de la mancha urbana comenzó a deteriorar la zona, sin embargo, el lugar fue reforestado con árboles de oyamel, encino, mezquite y pino en su mayoría; también sembraron plantas específicas para que diferentes especies de mariposas, incluida la monarca, puedan reproducirse.

Una gran variedad de fauna y flora habitan esta reserva que los ecatepequenses preservan

Con esta acción comenzaron a vivir en este lugar diversas especies de aves como colibríes, carpinteros, cardenales e incluso una parvada de pericos. También hay mamíferos como ardillas, tlacuaches, cacomixtles y teporingos, estos últimos en peligro de extinción.

El trabajo de los colaboradores del grupo ecologista Guardianes del Ehécatl es constante para conservar este hábitat, entre las actividades permanentes que realizan está regar manualmente la flora del lugar y el chaponeo para evitar incendios forestales.

La Sierra de Guadalupe es una cadena montañosa que funge como un pulmón del área metropolitana, cuenta con una extensión de cinco mil 306 hectáreas, distribuidas en los municipios de Tlalnepantla, Tultitlán, Coacalco y Ecatepec, en el Estado de México, así como en la delegación Gustavo A. Madero en la Ciudad de México. Su biodiversidad comprende por lo menos 43 especies de aves, 15 de reptiles, 11 de mamíferos.