Viernes 19 de Julio de 2019

 

Faber-Castell, el mayor productor individual de lápices de madera en el mundo, con 2.300 millones de unidades al año, ha tomado conciencia del cuidado de los bosques, por lo que cuenta con casi 12 mil hectáreas de bosques propios en Brasil y Colombia, equivalente a 17 mil canchas de futbol, con esta acción asegura este recurso de forma cológicamente amistosa.

La firma alemana inició hace más de 30 años este proyecto forestal en el sureste de Brasil, a dos mil kilómetros de la Selva Amazónica. Ahí, los bosques de pinos de Faber-Castell se extienden sobre un total de 10 mil hectáreas, que antes era un páramo en medio de la sabana. El programa inició en 1982 para asegurar que la demanda de madera de primera calidad pudiera ser cubierta con fuentes de materia prima propias a largo plazo.

Otro caso destacable es Colombia, en donde 67 agricultores han cultivado mil 561 hectáreas para suministrar a las plantas de producción de la compañía con materiales en crudo. Para este propósito, proveen parte de su propia tierra, que anteriormente era usada en su mayoría para pastoreo de ganado.

Después de la tala, reciben 30% de las ganancias de la madera. Hoy, casi un tercio de los bosques con certificado FSC® (Forest Stewardship Council) no se talan y se dejan en su estado natural.

 

La firma alemana inició hace más de 30 años este proyecto forestal en el sureste de Brasil, a dos mil kilómetros de la Selva Amazónica. Fotos: cortesía Faber-Castell

 

Estos bosques son el hogar de especies raras de animales y plantas, algunas de las cuales están en peligro de extinción. En Brasil, por ejemplo, se han identificado 64 tipos diferentes de mamíferos y 237 especies de aves, incluyendo el coatí, ñandú, garza y lobo de crin, este último amenazado por la extensión de los asentamientos humanos. Las áreas cosechadas son replantadas, creando así un ciclo ecológico continuo.

Actualmente los bosques de Faber-Castell absorben tres veces la cantidad de dióxido de carbono que las 14 plantas de producción de la compañía producen, cubriendo un total de 12 mil hectáreas entre ambos, el equivalente de alrededor de 17 mil canchas de futbol. Estos bosques son la base de la línea de Ecolápices de Faber-Castell, cuyos productos se degradan en 13 años.

Reconociendo estos esfuerzos, Faber-Castell fue declarada oficialmente carbono neutral, porque cuenta con sus propios bosques que absorben todas las emisiones de CO2 que produce la compañía a nivel mundial.

¿Sabías qué?
Fundada en 1761, Faber-Castell pertenece a una de las empresas industriales más antiguas de todo el mundo y lleva ocho generaciones en manos de la misma familia.

Tiene presencia en más de 120 países y cuenta con 16 plantas de producción y 19 sociedades distribuidoras en todo el mundo.