Sábado 14 de Diciembre de 2019

 

La colonia Juárez, ubicada en la delegación Cuauhtémoc de la Ciudad de México se fundó en la primera década del siglo XX, marcando un hito en la configuración arquitectónica y social del país, ya que en plena época porfiriana los estilos de vida y las necesidades de los pobladores se transformaron, requiriendo nuevas estructuras y servicios.

Con base en estudios arquitectónicos, se sabe que uno de los grandes diferenciadores de la colonia Juárez, junto con otras que se fundaron en la misma época, como la Cuauhtémoc, Roma, Condesa, Santo Tomás, Chopo, Peralvillo, la Viga, y Ampliación San Rafael, fue el estilo de pavimentación, que se habilitó para dar paso a tranvías o a los primeros vehículos automotores, mismos que eran poseídos por pobladores de clases privilegiadas.

“La colonia Juárez desde sus inicios se convirtió en un sitio de convergencia social y cultural, en la que estilos arquitectónicos como el porfiriano o ecléctico sobresalieron en sus estructuras. Actualmente se estima que existen cerca de 300 construcciones con valor arquitectónico, por lo que las labores de rehabilitación y recuperación son necesarias a fin de evitar que estos inmuebles desaparezcan”, explicó el arquitecto Juan Manuel Bernal.

En los proyectos de conservación arquitectónica, una tendencia que inició en Europa en la década de los años 70 del siglo pasado, uno de los principales objetivos es la preservación de la esencia de los inmuebles. En el caso de la casona ubicada en Hamburgo 115, la función social que el inmueble ha prestado desde hace casi seis décadas, cuando funcionaba como escuela de inglés y punto de convergencia cultural entre Estados Unidos y México, se mantiene y se maximiza, pues ahora reabre sus puertas como un Centro de Salud Visual.

En esa casa, “el nuevo Centro de Salud Visual Hamburgo de Salauno mantendrá vivos los espacios en los que personajes como Robert Kennedy, María Félix, Dolores del Río, Chucho Reyes y Dr. Atl se citaron para forjar la historia cultural del país”, explicó Javier Okhuysen, co-fundador de Salauno.

Y es que este recinto, fincado en 1915, se mantiene en la memoria de los colonos como el lugar que durante varias décadas sirvió como sede del Instituto Mexicano Norteamericano de Relaciones Culturales, A.C, cuya actividad prioritaria fue la impartición de clases de inglés y español.

“En el proyecto conservamos los valores históricos del inmueble e hicimos énfasis en que la intervención permitiera una fluidez amigable para sus usuarios y pacientes. Habi?a que lograr que éstos se sintieran co?modos dentro del edificio, conservando los estándares de atención médica establecidos por Salauno”, señaló el arquitecto Juan Manuel Bernal, quien añadió que “la rehabilitación de la casona constituye una aportación a la preservación del paisaje arquitectónico de la Ciudad de México.

Uno de los elementos más representativos de este proyecto es la conservación de los patios interiores en la que sobresalen los árboles de Jacaranda y Fresno; el aprovechamiento de luz y ventilación natural, lo que reduce el impacto ambiental por el uso de energía eléctrica en iluminación y aire acondicionado, así como la creación de un ambiente amigable y estético, que rompe el paradigma de los centros hospitalarios en México”.

La remodelación de la casa conservó los patios interiores y les dio un ambiente amigable y estético.

El Centro de Salud Visual Hamburgo de Salauno abrirá sus puertas para convertirse en uno de los centros de especialidades oftalmológicas más importantes de la Ciudad de México y su área Metropolitana, mismo que tendrá la capacidad de atender más de 35 mil procedimientos al año y hasta casi 90 mil pacientes en consulta, respondiendo así a la misión de eliminar la ceguera innecesaria en nuestro país.

“En México, 2.3 millones de personas viven con cataratas y debido a la falta de atención oportuna, se han convertido en la causa principal de ceguera innecesaria o evitable en el país, de hecho 6.6% de quienes viven con diabetes quedan ciegas por no tratarse a tiempo”, explicó Carlos Orellana, co-fundador de Salauno.

Con esta inauguración, Salauno logrará maximizar los convenios de colaboración con instituciones públicas y privadas como el Seguro Popular, aseguradoras, Fundación Cinépolis, la Fundación Mundial de la Diabetes (WDF, por sus siglas en inglés), el Departamento de Oftalmología de la Universidad de Duke y el Instituto Politécnico Nacional.

Para mayor información, favor de consultar www.salauno.com.mx, o los perfiles oficiales en redes sociales, en facebook @salaunosalud y en twitter @salaUno, o bien llamar al (55) 4163 6969.

Salauno

Oftalmología Salauno fue creada en 2011 con la misión de "eliminar la ceguera innecesaria en México". Es una empresa comprometida con ofrecer tratamientos de salud visual de calidad y accesibles para toda la población, a través de un modelo innovador y de excelencia. En seis años, Salauno ha atendido a más de 250 mil pacientes en 11 clínicas y ha realizado más de 24 mil cirugías que devolvieron la vista. Fue acreedor al Premio Nacional del Emprendedor y Emprendedor Social 2015 por el Foro Económico Mundial.

Chucho Reyes y Dolores del Río visitaron esta majestuosa casona.

 

¿Sabías qué?

La conservación de la esencia de los inmuebles es una prioridad, por ello la casona ecléctica de Hamburgo 115, Col. Juárez, reabre sus puertas manteniendo su función social, ahora como Centro de Salud Visual.

 

Fotografías: Cortesía Salauno

Portada e inicio de texto: La conservación de la esencia de los inmuebles es una prioridad, por ello la casona ecléctica de Hamburgo 115, Col. Juárez, reabre sus puertas manteniendo su función social, ahora como Centro de Salud Visual.