Sábado 14 de Diciembre de 2019

 

El Gobierno de la Ciudad de México anunció, el martes 11 de julio, la nueva Norma Técnica Complementaria para el Proyecto Arquitectónico en Materia de Estacionamiento que consiste en reducir el espacio para estacionamientos en nuevas construcciones de 30% como mínimo (obligación actual) a un 30% como máximo.

La Ciudad de México se posiciona como punta de lanza a nivel internacional al plantear un cambio de paradigma en materia de movilidad y sustentabilidad que prioriza a las personas por encima de los vehículos, aseveró el jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera Espinosa, durante la firma de promulgación del acuerdo por el que se modifica la Norma Técnica Complementaria para el Proyecto Arquitectónico en Materia de Estacionamientos.

Esta nueva normativa parte de un compromiso que hizo el jefe de Gobierno de la Ciudad de México en el marco de la premiación del concurso Menos Cajones, Más Ciudad, organizado por el Instituto de Políticas para el Transporte y el Desarrollo (ITDP por sus siglas en inglés) en conjunto con el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO).

Por su parte, CoRe Foro Urbano y sus integrantes celebraron el anuncio de la nueva normatividad, y felicitaron al jefe capitalino y a las dependencias encargadas del proceso, entre las que se encuentran las secretarías de Movilidad y de Desarrollo Urbano y Vivienda. Esta ley incluye una perspectiva que beneficiará las políticas de movilidad y medio ambiente en la ciudad, ya que toma como referencia las buenas prácticas en el contexto internacional.

En la Ciudad de México existen alrededor de 6.5 millones de cajones de estacionamiento y sólo 4.7 millones de vehículos automotores de automóviles registrados para 2016. Esto se traduce en un desaprovechamiento de recursos y espacios, que pueden ser utilizados para mejorar la movilidad y el medio ambiente en la ciudad, señalaron representantes de CoRe.

La regulación actual en la Ciudad de México de nuevas construcciones obliga a que toda obra destine como mínimo 30% de su espacio para estacionamiento y en caso de no tenerlo, debe rentarlo a un tercero. Esto ha provocado que se destine un alto porcentaje de superficie a estacionamientos, sin tomar en cuenta la demanda real de los mismos ni su ubicación con respecto al sistema de transporte público.

Lo anterior representa un acelerado incremento del número de estacionamientos en la ciudad, con el consecuente empeoramiento del tráfico, así como un encarecimiento acelerado de la vivienda bien ubicada. Si la regulación no cambia, en 3 años se construirán al menos 175 mil cajones de estacionamiento en la Ciudad de México. En cambio, no construirlos ayudaría a reducir 100 mil toneladas de CO2 y otros contaminantes.

Para aliviar esta situación y en busca de propuestas acerca de formas innovadoras y creativas de utilizar el espacio actualmente destinado al estacionamiento de coches, el IMCO y el ITDP, realizaron el concurso Menos Cajones, Más Ciudad, en 2016, el cual estuvo patrocinado por empresas y organizaciones como Uber, CoRe, COPEMSA y PTV Group. Durante la premiación del concurso, Miguel Ángel Mancera anunció que daría a conocer una nueva norma que contemplará un número máximo de estacionamientos y no mínimos como se establece actualmente.

Los requerimientos de cajones solo incrementan los precios de vivienda, bienes y servicios, y dan pie a una sobre oferta de cajones que incentiva el uso del auto. Sin duda, los recursos destinados a la construcción de estacionamientos, podrían ser canalizados a mejorar los sistemas de transporte que han demostrado ser más eficientes, impulsando así la construcción de más líneas de Metrobús, ciclovías, estaciones de bicicletas públicas EcoBici. Se necesita una normatividad que conlleve mayor inversión en transporte público y movilidad no motorizada, promueva vivienda accesible cerca del transporte y centros de trabajo, encamine a la reducción de emisiones de CO2 y desincentive el uso del automóvil.

Nos enorgullecería que la nueva norma por primera vez reconozca las distintas zonas de la ciudad en función de su accesibilidad a transporte público y que en donde haya más infraestructura sean más estrictos los límites máximos. Asimismo, es importante que exista un seguimiento preciso a la creación del Fondo de Movilidad, ya que será de suma importancia seguir velando por la transparencia y la rendición de cuentas de los recursos que la norma genere, pidieron los representantes de CoRe

La Ciudad de México tiene la oportunidad de influir y mejorar en los patrones de movilidad y de desarrollo urbano, para consolidar beneficios ambientales y económicos, por medio de una reglamentación que limite la cantidad de espacios de estacionamiento.

 

Cortesía: CoRe

 

Fotos portada: https://i2.wp.com